ARTtips – #1 – EL FIJADOR DE CARBÓN/PASTEL

Hoy iniciamos una sección sobre trucos y consejos de arte aquí en la web y en la página de Facebook: ARTtips. Empezaremos por una cuestión que hemos tratado en las clases muchas veces: el fijador para carbón y pastel.

Hoy han preguntado en un grupo de Facebook sobre pintura que si conviene o no fijar el pastel. En principio los aficionados y artistas allí presentes han comentado que no conviene fijarlo, o que solo hay que fijar capas intermedias, no la capa final.
Lo primero no me parece muy aconsejable como norma. Más que nada porque a poco que manipulemos el dibujo, sea de carbón o de pastel, va a acabar corrido, borrado… ¡si solo con estornudar podemos estropearlo! Solo tendría lógica no fijar nada en apuntes rápidos, sin muchas capas de pintura, y en los que enseguida el original se vaya a fotografiar para una ilustración o cartel, se vaya a enmarcar (con un control absoluto de que la manipulación va a ser muy respetuosa), o guardar (con su correspondiente protección con papel barrera) y no lo toquemos en años.
Lo segundo es bastante aconsejable para trabajos muy finos, con un acabado delicado, en el que el tenue cambio de color que da el fijador se va a notar. No es el caso de la mayoría de cosas que hagamos. Aunque bueno, es lo que aconseja la ortodoxia técnica.
Pero en definitiva: ¿Conviene fijar el pastel?
Pues veamos. Si usas mal el fijador “te cargas” el pastel o el carboncillo. Pero yo creo que deberíamos considerar dos cuestiones:
  1. El tipo de fijador. Ahora abundan fijadores muy espesos y agresivos, que más bien son barnices malamente etiquetados. Son barnices que forman una capa espesa y muy dura que sí, protege, pero son más adecuados para óleo o acrílico que para pastel. En ese caso es mejor no utilizarlos. Yo te recomendaría como han dicho arriba, laca para el pelo de fijación ultra-fuerte y más bien barata, que no tenga muchas vitaminas ni proteínas ni cosas cosméticas para proteger el pelo, porque no te harán falta. Si encuentras verdadero fijador para carbón, que no sea acrílico, pues puede servirte y es incluso mejor.
  2. La técnica de fijado. Mucha gente fija “a lo bestia” y llegan hasta a formarse goterones que corren por el dibujo destrozando todo. Debes ponerte a una distancia adecuada para que no “sople” el spray sobre el dibujo, sino que caiga el aerosol sobre él. Y dar primero una capa muy fina, esperar lo suficiente a que seque, otra fina encima, esperar a que seque… etc. Solo cuando lo más tenue esté fijado con capas muy finas puedes arriesgarte y dar más fijador sobre las zonas muy cargadas de capa de pastel o carbón.
Como decía, los puristas dicen que es mejor dejar una última capa sin fijar, y efectivamente en trabajos muy finos esto mantendrá una mayor frescura. Pero todo sin fijar es arriesgar mucho, porque los que enmarcan no van a ser tan cuidadosos y muchas veces acabarán fijándolo sin preguntarnos, al notar que el dibujo está virgen, simplemente para impedir que haya destrozos al manipular la obra en su taller.

Otro día podemos hablar de si conviene difuminar el pastel, cómo y cuándo 😉